aguaaa

Beneficios de beber agua

Habrás leído y oído un millón de veces que debes beber agua. Normalmente, los médicos recomiendan entre 6 y 8 vasos de agua al día, o 1 litro o litro y medio de agua, aunque también depende de tu complexión, salud y actividad. El otro medio litro, lo obtendrás si comes fruta y verdura, ya que son alimentos que de por sí muy acuosos.

A continuación, leerás los cinco beneficios de beber agua:

  1. Una adecuada hidratación es importante para un funcionamiento correcto del cerebro. Cuando estamos adecuadamente hidratados, las células del cerebro reciben sangre oxigenada y el cerebro se mantiene alerta.
  2. El consumo adecuado de agua es esencial para que los riñones funcionen bien, ayudándolos a eliminar residuos y nutrientes innecesarios a través de la orina.
  3. Mejora el tracto digestivo ya que el agua es necesaria en la disolución de nutrientes para que estos puedan ser absorbidos por la sangre y transportados a las células.
  4. El agua es un gran aliado para la piel ayudando a mantener la elasticidad de la misma y su tonicidad.
  5. El agua actúa como un lubricante para los músculos y las articulaciones: ayuda a proteger a las articulaciones y a que los músculos funcionen correctamente.

 

agua

 

Para más datos como éste, visitá www.magnacademy.com

voz1

10 tips para cuidar la voz

La voz es el sonido que el aire, expelido por los pulmones, produce al atravesar la faringe y hacer vibrar las cuerdas vocales. En la música, la voz define el sonido o tono particular de los cantantes, y también de los instrumentos.

La voz humana es la fuente de sonido más antigua y natural del hombre. Se puede deducir, por tanto, que el canto fue una de las primeras manifestaciones musicales del hombre, junto con la percusión. Con el canto, el ser humano expresa sus emociones más intensas, sus penas más hondas y sus alegrías más sublimes de forma directa, sin intermediación de ningún artefacto. Por eso suele decirse que la voz es el instrumento musical más perfecto de todos, y que todos los demás no son sino prótesis con las que los malos cantantes logran extraer la música que tienen en el interior de su alma.

Por eso, para todos aquellos que disfruten de cantar, les damos 10 recomendaciones para cuidar la voz:

1)  Debemos practicar el  respirar profundamente desde el diafragma expulsando el estómago hacia afuera cuando inhalamos y empujándolo hacia adentro cuando exhalamos. Esto nos permite un suministro de aire adecuado para hablar o cantar.

2) Mantenterse hidratado tomando un mínimo de seis a ocho vasos de agua u otros líquidos a lo largo del día. Se recomienda limitar la ingesta de cafeína y alcohol, que pueden secar tu garganta.

3)   El aire seco puede empeorar tus problemas de voz y garganta (¡por eso con el vapor de la ducha cantamos mejor!)

4) Ejercitarla de forma regular: el ejercicio aumenta la estamina y la tonicidad muscular, que sostiene la buena postura y las técnicas de respiración necesarias para un uso prolongado de la voz.

5)  Hay que consumir una dieta saludable, balanceada, rica en vitaminas A, C y E para mejorar la inmunidad y las membranas mucosas saludables en la garganta. La ingesta de alimentos picantes, pueden hacer que el ácido estomacal llegue a la garganta.

6) Evitar los irritantes es fundamental, como el humo de cigarrillo, la exposición al humo de segunda mano, los productos de limpieza con olores fuertes y contaminantes.

7) Descansar bien. El cansancio puede ocasionar fatiga vocal. Descansa tu voz cuando esté ronca evitando hablar y cantar, y evita hablar en un ambiente ruidoso, si es posible.

8) ¡No debemos gritar demasiado!

9)  Hacer gárgaras con agua tibia mezclada con 1 cucharadita de bicarbonato y otra de sal para eliminar las flemas, los alérgenos o irritantes antes de hablar o cantar si tu voz está irritada.

10) Podemos aliviar la garganta, cubriéndola y tomando una taza de té con miel.

 

Para saber más del tema, entrá en www.Magnacademy.com

tatuaje-temporal-azucar

Un tatuaje temporal mide los niveles de azúcar en sangre

Un equipo de investigadores de la Universidad de California en San Diego, ha diseñado un sensor flexible a modo de tatuaje temporal, que utiliza una suave corriente eléctrica para medir los niveles de glucosa en el organismo de una persona.

Para aquellos con diabetes, medir los niveles de glucosa varias veces al día es una obligación vital para gestionar adecuadamente su enfermedad, así como controlar las dosis de insulina que necesitan. Pincharse con regularidad, no es de gusto para nadie, por lo que muchos pacientes tienden a evitar tantos pinchazos al día poniendo en peligro su salud.

Este nuevo dispositivo tiene la solución: es completamente indoloro.

“Actualmente el sensor del tatuaje puede sobrevivir fácilmente por un día y por lo tanto pueden ser reemplazados. Además son muy baratos, por lo que no tienen mucha carga financiera para el paciente”, explica Amay Bandodkar, líder del estudio.

El tatuaje temporal ya ha sido probado con éxito en siete pacientes sanos de entre 20 y 40 años de edad. Según los resultados, el dispositivo midió incluso con mayor precisión los niveles de glucosa de cada paciente que la clásica punción digital. Los expertos están trabajando para que este tatuaje temporal tan innovador para diabéticos tenga “capacidades Bluetooth para enviar esta información directamente al médico del paciente en tiempo real o incluso almacenar datos en la nube”, aclara Bandodkar.

tatuaje-diabetes-1

nervios

Nervios

Los nervios son paquetes de fibras nerviosas a las que se denomina axones o cilindroejes, que comunican las células del sistema nervioso, las neuronas. Estos conjuntos de fibras se unen de manera similar a los filamentos de un cable, en forma de haces.

Cada axón está rodeado en primera instancia por una vaina de mielina, o vaina de Schwann, a su vez envuelta por una cubierta fina de tejido conductivo que es el llamado endoneuro. Cada grupo de axones forma filamentos más gruesos a los que se denomina fascículos nerviosos y que están recubiertos por el perineuro. Varios fascículos forman el nervio propiamente dicho, recubierto por una tercera vaina, el epineuro. En el espacio comprendido entre los fascículos discurren también las arterias y venas que irrigan el nervio.

En función de la parte del sistema nervioso a la que pertenezcan, los nervios se diferencian en distintos tipos: los que integran el sistema nervioso periférico (SNP) son los craneales, que conectan el encéfalo con estructuras periféricas de la cabeza y el cuello (y entre los que se cuentan los responsables de funciones sensoriales como el olfatorio, el óptico o el vestibulococlear, que regula la audición) y los espinales. Estos últimos realizan la misma función pero conectando la médula con las regiones y receptoras. Desde el punto de vista funcional, tanto los craneales como los espinales pueden ser sensoriales, que transmiten sensaciones, o motores somáticos, que regulan los movimientos.

Por otra parte, los nervios del sistema nervioso autónomo (SNA), pueden ser simpáticos y parasimpáticos. Ambos regulan las funciones involuntarias, como por ejemplo el latido del corazón o las contracciones gastrointestinales. Ejercen funciones generalmente antagónicas. Así, las fibras del simpático aceleran el ritmo cardiaco, mientras que las correspondientes parasimpáticas lo hacen más lento.

Cabe resaltar que los nervios del SNA presentan una estructura diferenciada, formada más por unas cadenas ganglionares que por conducciones nerviosas continuas.

Estos grupos de nervios se distinguen en aferentes, cuando transmiten impulsos nerviosos al encéfalo, y eferentes, cuando conducen los estímulos desde el encéfalo a los músculos, glándulas y vísceras.

 

Fuente: Magnacademy

Fotografía: Freddie Peña

Salud

La salud

En la antigua Grecia creían que la enfermedad era un castigo enviado por el dios Apolo cuando se enfadaba. El único modo por el que la persona podía curarse era rezando a este dios y manteniendo también contentos al resto. Para la mitología griega, el hijo de Apolo era el dios de la medicina.

La creencia de que dioses y diosas podían influir en la salud de los individuos fue desterrada cuando Hipócrates (un médico de la antigua Grecia) separó los mitos y la superstición del estudio de la medicina. El concepto moderno de salud se define como una funcionalidad física, mental y emocional adecuada y en equilibrio con el ambiente.

La salud es algo dinámico que incluye distintos estados físicos y emocionales. La buena salud no es sólo la ausencia de enfermedad sino algo más. Por otro lado, una persona con una enfermedad temporal, por ejemplo un resfriado, no tiene necesariamente una mala salud. Una condición física adecuada tampoco debe considerarse siempre un sinónimo de salud. Por ejemplo, un jugador de fútbol con un estado físico excelente puede tener una mala salud.

El concepto de salud puede contemplarse desde un punto de vista de una sola persona, la salud individual, o desde un grupo de población, la salud pública. Ambos aspectos se mezclan de modo importante. La salud individual incluye aquellos factores relacionados con un buen estado físico, mental y emocional. Al igual que otros rasgos de la persona, una buena salud tiene un componente hereditario importante. Sin embargo no todo vendrá determinado por la genética. Incluso en aquellas personas que nacen con unas buenas cualidades físicas el control de la salud no está asegurado.

La salud pública se ocupa del mantenimiento y la mejora de la salud de una comunidad de individuos. Muchas de las actividades son planificadas, dirigidas y llevadas a cabo por gobiernos e instituciones públicas. Algunos ejemplos son la potabilización del agua para consumo humano, las prohibiciones de fumar en lugares públicos o los planes de vacunación de los niños.

 

Fuente: Magnacademy

Fotografía: Xurxo Martínez

Sentimientos

Sentimientos

De los muchos sentidos que posee el concepto de sentimiento (entre ellos el de emoción), el que dispone de una mayor aceptación dentro del mundo del pensamiento y la religión es aquel que se emplea para oponerlo a la razón. La tradición de esta concepción del sentimiento es breve, ya que no aparece hasta la irrupción dentro del panorama de la filosofía de autores modernos como Blaise Pascal o Immanuel Kant. El primero empleaba el término para hablar de la necesidad del corazón, de lo irracional, para captar a través de una sola impresión la verdad de un hecho. Mientras la razón requeriría de un sinfín de análisis y conceptos para intentar aprehender realidades complejas como la religión, el sentimiento se basta a sí mismo y es capaz además de alcanzar unas cotas de veracidad tan válidas como las de la ciencia. Un ejemplo se encuentra en el mundo de la fe, que para Pascal sólo era objeto del sentimiento, y no de la razón.

Jean Jacques Rousseau, a la hora de tratar la bondad natural del ser humano, localizaba ésta dentro del sentimiento, que aparecía en su pensamiento como un impulso innato en el hombre hacia el bien, hacia lo más apropiado para su naturaleza, constituyendo de esta manera la base de la espiritualidad humana. Así pues, Rousseau no sólo comprendía el sentimiento como un elemento esencial dentro de la vida del hombre, sino también como una facultad universal, común a todo el género humano.

 

Fuente: Magnacademy

Fotografía: Víctor Nuño

Acné

Acné

Trastorno dermatológico crónico caracterizado por la inflamación de los folículos pilosebáceos que da lugar a la aparición de unos antiestéticos granos, sobre todo en la cara y la espalda, que se llenan de pus y que adquieren diversos tamaños. Aparece por lo general en la adolescencia y muchas veces desaparece de forma espontánea. En ocasiones, sobre todo si se manipulan los granos para extraer el pus, pueden dejar cicatrices importantes.

El inicio del acné durante la adolescencia está relacionado con los cambios hormonales que tienen lugar durante este periodo. El aumento de secreción de las glándulas pilosebáceas provoca la obstrucción de los poros con la consiguiente acumulación de grasa, queratina (sustancia que forma la base de la piel, las uñas y el pelo) y de unas bacterias que reciben el nombre de Corynebacterium acné, con lo que se forma el denominado comedón (o espinilla).

Sintomatología

Existe una forma superficial del acné en la que aparecen los llamados comedones (puntos negros si son abiertos o puntos blancos si son cerrados), lesiones (pápulas) inflamadas, quistes y pústulas(vesículas inflamatorias llenas de pus). En el acné profundo, aparecen nódulos inflamados más profundos y quistes, en ocasiones llenos de pus, que terminan vertiendo su contenido al exterior. En estos casos es frecuente la formación de cicatrices.La zona donde la aparición del acné es más frecuente es la cara, aunque también pueden hacerlo en el cuello, el pecho, la zona superior de la espalda y los hombros.

Prevención y tratamiento

Los casos más complicados y persistentes pueden requerir la administración de antibióticos, por vía oral o tópica (aplicados sobre la piel). En los casos leves, resulta muy beneficiosa la luz solar, tomada con moderación, ya que seca las lesiones y acelera su curación. Además, es útil la aplicación de lociones de peróxido de benzoilo o de tretinoína, un ácido de la vitamina A.

Medidas complementarias

Aparte del tratamiento que instaure el especialista, existen algunas medidas que pueden adoptarse para mejorar el acné o al menos para evitar su empeoramiento. Entre ellas están:

– mantener el cabello limpio y retirado de la cara,

– evitar las cremas, maquillajes y cosméticos en general que sean grasientos,

– mantener siempre la piel limpia, lavándola con agua y jabón suaves,

– evitar rascar las lesiones, explotarlas o simplemente tocarlas, en especial si las manos no están limpias.

 

Fuente: Magnacademy

Fotografía: Derek K. Miller

Tomar sol

Radiación ultravioleta

Radiación emitida por el Sol que se caracteriza por poseer una longitud de onda que va desde los 400 nm hasta los 15 nm.

Son tres los tipos de radiación ultravioleta generados por el astro: UV-A, UV-B y UV-C. Gracias a la labor de filtrado que efectúa la atmósfera, el 99% de la radiación ultravioleta que alcanza la superficie del planeta es del tipo UV-A. Si no fuera así, la vida en la Tierra no sería posible. Por su parte, las radiaciones UV-C y UV-B resultan dañinas para la vida. La primera de ellas es absorbida en su totalidad por el ozono atmosférico, mientras que la segunda tan sólo es neutralizada de modo parcial por el ozono. Una pequeña parte de radiación UV-B llega, por tanto, a la superficie del planeta y es la causante, entre otros daños, de diversos tipos de cáncer de piel.

También es posible producir radiación ultravioleta de modo artificial, lo que cuenta con numerosas aplicaciones industriales y comerciales. Las lámparas de mercurio, por ejemplo, generan este tipo de radiación cuando el gas de mercurio que se halla en su interior es ionizado. A continuación, el recubrimiento especial del que disponen las lámparas absorbe la radiación, transformándola en luz visible. Un proceso similar se da en las lámparas de xenón, las de deuterio y las de haluro metálico.

 

Fuente: Magnacademy

Fotografía: Ramón Portellano

Alimentos

Los alimentos

Alimento es cualquiera de las sustancias que los seres vivos comen o beben para seguir viviendo. El conjunto de alimentos que comemos a lo largo del día es lo que se llama dieta. Y para mantener la salud es necesario que la dieta sea equilibrada.

Los seres humanos somos omnívoros, es decir, que nos alimentamos de comida de origen animal, como carnes y pescados; de origen vegetal, como las verduras, las hortalizas, las frutas y los cereales, y de origen mineral, como la sal y el agua.

Los alimentos que comemos son transformados por el sistema digestivo en nutrientes que llegan a la sangre y desde allí se distribuyen por todo el cuerpo y llegan a todas y cada una de las células que forman los diferentes órganos.

En los alimentos se pueden encontrar seis clases de nutrientes esenciales diferentes: las proteínas, los hidratos de carbono, las grasas, los minerales, las vitaminas y el agua.

Las proteínas

Las proteínas están formadas por aminoácidos, que son pequeños compuestos necesarios para el crecimiento y la reparación de los tejidos. Los alimentos de origen animal, como la carne, el pollo, el pescado, la leche y los huevos, son ricos en proteínas. También algunos productos de origen vegetal son estupendas fuentes de proteínas, como las espinacas, las legumbres, la soja o las nueces.

Los hidratos de carbono o azúcares

Los hidratos de carbono, también llamados azúcares, son compuestos orgánicos que están formados por átomos de carbono, oxígeno e hidrógeno.

Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía para el organismo. Los alimentos ricos en este tipo de nutrientes son el arroz, los cereales (pan, pasta, copos, pizza) y las papas.

Pan

Las grasas o lípidos

Las grasas son una fuente de energía concentrada y cumplen distintas funciones: permiten la absorción de ciertas vitaminas, forman parte de todas las células del organismo y ayudan a mantener la temperatura corporal.

Existen dos tipos de grasas: las saturadas y las insaturadas. Las primeras son casi todas de origen animal y comerlas en exceso es perjudicial, pues aumentan los niveles de colesterol en la sangre. Las grasas insaturadas, en cambio, son grasas “buenas” y son capaces de reducir los niveles de colesterol de la sangre. Son líquidas y se encuentran en los aceites (sobre todo en el aceite de oliva) y en los pescados azules, como la sardina.

Los minerales

Los minerales son sustancias inorgánicas, que no son de origen vegetal ni animal. Prácticamente todos los alimentos aportan minerales, por eso es sencillo obtener las cantidades necesarias de casi todos ellos. Entre los minerales más importantes para el organismo se encuentran el hierro, que forma parte de los glóbulos rojos de la sangre, y que se puede obtener de alimentos como las lentejas, las verduras verdes y la yema del huevo.

También el calcio es muy importante, pues participa en la construcción de los huesos y de los dientes. Las principales fuentes de calcio son la leche y el queso, aunque también está presente en vegetales como el brócoli, las acelgas o el repollo.

Queso

Las vitaminas

Todos los organismos vivos necesitan vitaminas para crecer y estar saludables. Como el cuerpo humano no puede elaborarlas por sí mismo, necesita obtenerlas de los alimentos.

Las vitaminas se dividen en dos grandes grupos ( liposolubles e hidrosolubles) y cada una de ellas cumple una función específica.

Las vitaminas liposolubles son las que se digieren y absorben con ayuda de la grasa incluida en la dieta. Son las vitaminas A, D, E y K.

  • La vitamina A es necesaria para los huesos, la vista y la piel. Está presente en las frutas y las verduras.
  • La vitamina D es muy importante en la infancia, pues ayuda a que los huesos y los dientes crezcan fuertes.
  • Las vitaminas E y K son fundamentales para la sangre y se encuentran en las verduras verdes, como las espinacas.

Las vitaminas hidrosolubles son las que se digieren y absorben con ayuda del agua. No son almacenadas en el organismo durante mucho tiempo, por eso es necesario tomarlas diariamente en cantidades suficientes. Son las vitaminas de los grupos B y C.

  • La vitamina B ayuda a mantener la piel sana, y también es importante para el sistema nervioso.
  • La vitamina C es esencial para que los dientes y los vasos sanguíneos estén sanos. Está sobre todo en los cítricos, como la naranja, el limón o el pomelo.

Frutas

El agua

El agua es un elemento fundamental para la vida. Además de beberla, el agua se obtiene de las frutas, ya que muchas de ellas, como el melón o la sandía, tienen un porcentaje muy alto de agua en su composición.

 

Los 10 mejores alimentos “anti-age”

Muchos alimentos contienen en sí mismos los nutrientes necesarios para ayudar a nuestro organismo a retrasar el paso del tiempo. Gracias a sus propiedades, son nutritivos, antioxidantes y protectores. Algunos ejemplos son:

Brócoli: Sus dosis de betacarotenos, ácido fólico, potasio y vitaminas A, B y C lo convierten en un potente protector de la piel. La mejor forma de comerlo es cocinarlo al vapor para que no pierda sus vitaminas y minerales.

Legumbres: Contienen hidratos de carbono con  bajo índice glucémico y alto contenido en fibra y en micronutrientes esenciales. Poseen proteínas de calidad y protegen la piel, por sus dosis de antioxidantes.

Palta: Nutre la piel gracias a su gran aporte de vitaminas.

Arroz integral: Los cereales integrales no refinados, por su alto contenido en fibra, antioxidantes y su bajo índice glucémico deberían estar incluidos en cualquier dieta anti-age.

Avena: Es el mejor cereal  para mantener la piel hidratada y combatir problemas de alergias cutáneas. Es una gran fuente de energía con efecto saciante y diurético que aporta una cantidad moderada de calorías.

Frutos rojos: Moras, frambuesas, arándanos, son grandes antioxidantes naturales gracias a su alto contenido en carotenoides, responsables también de su color. Por sus altas dosis de melatonina, frenan el envejecimiento del organismo.

Té verde: Es la bebida antioxidante por excelencia. Sus antioxidantes son entre 25 y 50 veces más potentes que la vitamina C o E, lo que lo convierte en un gran aliado de la juventud y la salud.

Uvas: Contienen resveratrol, sustancia que protege nuestras células de los radicales libres y evita que el paso del tiempo las deteriore rápidamente.

Algas: Tienen un gran poder desintoxicante y se utilizan también en la elaboración de cosméticos. Podés incorporarlas a ensaladas, sopas, purés, etc.

Salmón: Su alto contenido en grasas saludables nutre y embellece la piel. Además, es una excelente fuente de vitaminas del grupo B y vitaminas liposolubles como la A, que contribuye al mantenimiento de los tejidos, y la D, que favorece la absorción del calcio.

 

Fuente: Magnacademy

Fotografía: Carlos Galeano Anders Lanzen Fotero

Donación de Sangre

Donación de sangre

La donación de sangre es el medio a través del cual se asegura el suministro de reservas de sangre para transfusiones e intervenciones quirúrgicas.

Algunos países cuentan con sistemas desarrollados de donación voluntaria de sangre y de procesado y almacenamiento de las reservas obtenidas a través de él, mientras que en otros cuando se requiere sangre para un paciente la donación es efectuada por familiares o allegados, en la llamada donación de reposición, o bien se ofrecen remuneraciones económicas por la donaciones.

Una vez obtenido el volumen de sangre necesario (de cada donante se puede obtener un volumen cuantificado en torno a los 400 ml) cada muestra se somete al correspondiente proceso de tipaje, para establecer el grupo al que la sangre pertenece, y de fraccionamiento. En esta fase la sangre es sometida a centrifugado para separar los distintos elementos que la componen: plasma, glóbulos rojos, plaquetas, etc.

A continuación se procede a un minucioso estudio analítico y serológico de la muestra para asegurar plenas condiciones de seguridad.

De la donación de sangre quedan excluidos diversos perfiles de donantes, como los de portadores de enfermedades infecciosas crónicas como hepatitis B y C, síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o enfermedad de Chagas; afectados de insuficiencia renal, pulmonar, cardíaca u otras alteraciones orgánicas graves; o personas con antecedentes de consumo de drogas.