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Acné

Acné

Trastorno dermatológico crónico caracterizado por la inflamación de los folículos pilosebáceos que da lugar a la aparición de unos antiestéticos granos, sobre todo en la cara y la espalda, que se llenan de pus y que adquieren diversos tamaños. Aparece por lo general en la adolescencia y muchas veces desaparece de forma espontánea. En ocasiones, sobre todo si se manipulan los granos para extraer el pus, pueden dejar cicatrices importantes.

El inicio del acné durante la adolescencia está relacionado con los cambios hormonales que tienen lugar durante este periodo. El aumento de secreción de las glándulas pilosebáceas provoca la obstrucción de los poros con la consiguiente acumulación de grasa, queratina (sustancia que forma la base de la piel, las uñas y el pelo) y de unas bacterias que reciben el nombre de Corynebacterium acné, con lo que se forma el denominado comedón (o espinilla).

Sintomatología

Existe una forma superficial del acné en la que aparecen los llamados comedones (puntos negros si son abiertos o puntos blancos si son cerrados), lesiones (pápulas) inflamadas, quistes y pústulas(vesículas inflamatorias llenas de pus). En el acné profundo, aparecen nódulos inflamados más profundos y quistes, en ocasiones llenos de pus, que terminan vertiendo su contenido al exterior. En estos casos es frecuente la formación de cicatrices.La zona donde la aparición del acné es más frecuente es la cara, aunque también pueden hacerlo en el cuello, el pecho, la zona superior de la espalda y los hombros.

Prevención y tratamiento

Los casos más complicados y persistentes pueden requerir la administración de antibióticos, por vía oral o tópica (aplicados sobre la piel). En los casos leves, resulta muy beneficiosa la luz solar, tomada con moderación, ya que seca las lesiones y acelera su curación. Además, es útil la aplicación de lociones de peróxido de benzoilo o de tretinoína, un ácido de la vitamina A.

Medidas complementarias

Aparte del tratamiento que instaure el especialista, existen algunas medidas que pueden adoptarse para mejorar el acné o al menos para evitar su empeoramiento. Entre ellas están:

– mantener el cabello limpio y retirado de la cara,

– evitar las cremas, maquillajes y cosméticos en general que sean grasientos,

– mantener siempre la piel limpia, lavándola con agua y jabón suaves,

– evitar rascar las lesiones, explotarlas o simplemente tocarlas, en especial si las manos no están limpias.

 

Fuente: Magnacademy

Fotografía: Derek K. Miller