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Día del Libro

Hoy, 23 de abril, se conmemora el Día Internacional del Libro, con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. Esto fue promulgado por la UNESCO en el año 1995 y, desde allí, distintos países cada año se convirtieron en sede mundial del libro.

¿Por qué esta fecha? Un 23 de abril del año 1616, fallecieron Miguel de Cervantes Saavedra, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega; considerados como tres de los mejores autores de todos los tiempos.

Además, se conmemora el nacimiento o muerte de otros autores prominentes como Maurice Druon, Haldor K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla y Manuel Mejía Vallejo.

 

Les compartimos diez frases de Cervantes:

“El hacer bien a villanos es echar agua en la mar.”

“El que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no debe quejarse si se pasa.”

“Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño está en quien no la sabe.”

“La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.”

“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.”

“No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmalazado.”

“Sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.”

“Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.”

“Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.”

“El año que es abundante de poesía, suele serlo de hambre.”

 

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Fotografía: Gonzalo Déniz

Fotografía portada: Jens Schott Knudsen

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Un año de soledad

Hoy, 17 de abril de 2015, se cumple el primer aniversario del fallecimiento del reconocido escritor Gabriel García Márquez. Por ese motivo, te contaremos acerca de su vida.

Gabriel García Márquez (1927-2014)

Gabriel fue uno de los mayores novelistas en lengua española de las últimas décadas. Su obra Cien años de soledad resultó fundamental en la concesión del Premio Nobel de literatura en 1982.

Nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, una remota ciudad provinciana de Colombia. Sus primeros ocho años de vida los pasó en compañía de sus abuelos maternos, el coronel Nicolás Márquez, veterano de la guerra de los Mil Días y doña Tranquilina Iguarán de Márquez. Tras el fallecimiento de su abuelo en 1936, la familia se trasladó a Sucre, una ciudad con puerto fluvial.

Aunque recibió una esmerada educación muy superior a la media de sus conciudadanos que incluyó el estudio de la carrera de Derecho en la Universidad Nacional de Santafé en Bogotá, García Márquez afirmó, ya de adulto, que las principales fuentes para su actividad literaria las constituyeron los relatos que escuchó a su abuelo acerca de la historia de Aracataca y de su propia familia.

El periodismo, mucho antes de lograr la fama literaria, se convirtió en su primera actividad profesional y firmó algunos artículos con el seudónimo de Septimus.

El diario en que comenzó a colaborar fue El Espectador y se dice que llegó a inventarse una excursión por helicóptero sobrevolando el Salto del Tequendama.

A continuación dio a conocer una serie de reportajes que incluyeron entrevistas a un marinero que cayó de la cubierta de un navío de la armada colombiana y fueron publicados con el título Relato de un náufrago. Poco después, El Espectador lo envió como corresponsal a París en la década de 1950, allí conoció la literatura americana, en buena medida a través de traducciones francesas. Estando en la capital francesa, el diario dejó de publicarse y García Márquez se quedó sin empleo, de modo que dedicó su tiempo a escribir; las deudas se amontonaron en poco tiempo y no tuvo más remedio que regresar a Bogotá.

A finales de esa misma década, trabajó en Caracas y posteriormente en Nueva York para “Prensa latina”, el servicio de noticias creado por el régimen de Fidel Castro.

Su relación con el comandante cubano comenzó en 1958, cuando fue invitado como periodista con ocasión del lanzamiento de la “Operación Verdad”, organizada por Castro para contrarrestar la mala imagen que difundían de él las agencias de noticias estadounidenses. La revolución cubana se desató el mismo 1958 y García Márquez tomó partido por el bando castrista, llegando a convertirse en uno de los principales defensores de dicho régimen.

Tiempo después se trasladó a Ciudad de México, donde escribió Cien años de soledad, la obra que lo consagró definitivamente e incluso le aportó notoriedad mundial. Después de su publicación, entre 1967 y 1975 vivió en España, concretamente en Barcelona.

Más tarde estuvo durante largas temporadas en La Habana, donde Fidel Castro le proporcionó una mansión, a pesar de contar con una casa en México y un piso en París.

Otro terreno que ha sido objeto de atención por parte de “Gabo”, como cariñosamente le llaman sus amigos, ha sido el cine. Fue incluso crítico en los diarios El Heraldo de Barranquilla y el ya mencionado El Espectador.

Un cuento titulado En este pueblo no hay ladrones fue objeto de una adaptación cinematográfica en México; en compañía del escritor mexicano Carlos Fuentes escribió el guión de El gallo de oro,basado en un cuento de Juan Rulfo.

Otros guiones suyos trasladados a la pantalla han sido Tiempo de morir y El secuestro. Títulos cinematográficos como Presagio, María de mi corazón, La viuda de Montiel están asimismo relacionados con él, ya que o están basados en obras suyas o los escribió directamente.

Además del mencionado Premio Nobel de literatura en 1982, García Márquez ha recibido numerosos galardones, como el Premio Esso de novela en Colombia; el Premio Chianciano en Italia; el doctoradohonoris causa de la Universidad Columbia de Nueva York, el Premio Rómulo Gallegos en Venezuela y la Legión de Honor en Francia.

 

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